Contratar un seguro de hogar no consiste solo en tener una póliza activa. También es importante que las cantidades aseguradas reflejen bien el valor real de tu vivienda y de tus bienes. Cuando esto no ocurre, aparece un problema bastante común y poco conocido: el infraseguro.

Muchas personas descubren qué es el infraseguro justo cuando sufren un siniestro y comprueban que la indemnización no cubre todo lo que esperaban. Por eso, entender este concepto antes de que ocurra un incidente es clave para evitar sorpresas desagradables y proteger de verdad tu hogar.

¿Qué es un infraseguro y qué ocurre si estoy infrasegurado?

El infraseguro se produce cuando la suma asegurada que aparece en la póliza es menor que el valor real de lo asegurado. En un seguro de hogar, esto puede afectar tanto al continente como al contenido.

El continente hace referencia a la estructura de la vivienda: paredes, techos, suelos, instalaciones, ventanas o elementos fijos. El contenido incluye muebles, electrodomésticos, ropa, dispositivos electrónicos y objetos personales.

Si estás infrasegurado, la aseguradora puede aplicar la llamada regla proporcional. Esto significa que, si has asegurado tu vivienda o tus bienes por debajo de su valor real, la indemnización también se reducirá en esa misma proporción.

Por ejemplo:

  • Si el contenido de tu casa vale 40.000 euros, pero en tu póliza figuran 20.000, solo has asegurado el 50%.
  • Si sufres un daño valorado en 10.000 euros, la aseguradora podría pagarte solo 5.000.
  • El resto tendrías que asumirlo tú.

Este escenario genera una falsa sensación de seguridad. Crees que estás cubierto, pero cuando llega el momento de utilizar el seguro descubres que no era suficiente.

Principales consecuencias del infraseguro sobre tu hogar

La consecuencia más evidente del infraseguro es que recibes menos dinero del necesario para reparar o reponer los daños. Pero no es el único problema que puede generar.

Estas son algunas de sus principales consecuencias:

  • Indemnización insuficiente: la compensación no cubre el coste real del daño sufrido.
  • Aplicación de la regla proporcional: el pago se reduce según la diferencia entre lo declarado y el valor real.
  • Mayor gasto de tu bolsillo: debes asumir una parte importante de la reparación.
  • Desprotección del hogar: la vivienda queda peor cubierta de lo que pensabas.
  • Problemas tras reformas o compras importantes: si mejoras tu casa y no actualizas la póliza, el riesgo de infraseguro aumenta.

Esto ocurre con más frecuencia de la que parece. Una reforma de cocina, la instalación de nuevas ventanas, la compra de electrodomésticos de alto valor o de mobiliario nuevo pueden hacer que el capital asegurado quede desactualizado sin que te des cuenta.

Cómo calcular el infraseguro

Calcular el infraseguro consiste en comparar el valor real de tu vivienda o de tus bienes con el capital asegurado que figura en la póliza.

Para hacerlo de forma sencilla, puedes seguir estos pasos:

  • Revisa tu póliza y localiza los importes asegurados de continente y contenido.
  • Calcula el valor real actual de ambos. En el continente, debes tener en cuenta el coste de reconstrucción. En el contenido, suma muebles, ropa, aparatos electrónicos, electrodomésticos y objetos de valor.
  • Compara las cifras para detectar si existe una diferencia importante.

Imagina que el contenido de tu vivienda vale realmente 30.000 euros, pero solo aseguraste 18.000. En ese caso, estarías cubriendo solo el 60% de su valor. Si sufres un siniestro parcial, la indemnización podría calcularse con esa misma proporción.

Para evitar errores, conviene hacer una revisión detallada de cada estancia de la casa. También puede ser útil guardar facturas, fotos o documentos relacionados con reformas y compras relevantes.

¿Puedes reclamar el infraseguro?

Sí, puedes reclamar si no estás de acuerdo con la indemnización o si consideras que hubo un error en la valoración del riesgo o en la contratación del seguro. Sin embargo, eso no significa que siempre vayas a conseguir una compensación mayor.

La posibilidad de reclamar dependerá de cuestiones como estas:

  • Si la póliza refleja con claridad las cantidades aseguradas.
  • Si los datos aportados al contratar eran correctos.
  • Si hubo una valoración inexacta de la vivienda o del contenido.
  • Si puedes demostrar el valor real de lo asegurado.

En la mayoría de los casos, si el capital declarado era inferior al real y eso aparece correctamente reflejado en el contrato, la aseguradora podrá aplicar la regla proporcional. Por eso, lo más importante no es reclamar después, sino evitar llegar a esa situación.

Cómo evitar el infraseguro en tu seguro de hogar

La mejor manera de evitar el infraseguro es revisar la póliza periódicamente y comprobar que los capitales asegurados siguen ajustándose a la realidad de tu vivienda.

Estas recomendaciones pueden ayudarte:

  • Actualiza la póliza después de una reforma. Cambios en cocina, baño, suelos o instalaciones pueden aumentar el valor del continente.
  • Revisa el contenido cada cierto tiempo. Con los años acumulamos más bienes de los que pensamos.
  • Haz un inventario doméstico. Anotar objetos importantes, con fotos y facturas, facilita una valoración más realista.
  • Diferencia correctamente continente y contenido. Confundir ambos conceptos es una causa habitual de infraseguro.
  • Consulta cualquier cambio relevante. Ante una mejora en casa o la compra de bienes valiosos, conviene revisar la póliza.

También es recomendable comprobar las coberturas al menos una vez al año. Así evitarás que el paso del tiempo deje tu seguro desactualizado.

Preguntas frecuentes sobre los infraseguros

¿Es ilegal tener un infraseguro o simplemente perjudicial para el asegurado?

Tener un infraseguro no es ilegal. El problema es que perjudica al asegurado, porque puede recibir una indemnización inferior a la necesaria cuando se produce un siniestro. Es decir, no supone una infracción, pero sí una protección insuficiente.

¿Si reformo mi casa y no lo comunico a la aseguradora, tengo infraseguro?

Sí, puede ocurrir. Si la reforma aumenta el valor de la vivienda y no actualizas el seguro, el capital asegurado puede quedar por debajo del valor real. Esto es bastante común cuando se sustituyen materiales, se mejora la cocina o el baño, o se instalan nuevos elementos fijos. Por eso, cada reforma importante debería ir acompañada de una revisión de la póliza.